Una mirada al pasado   

        Tejina de Isora se encuentra en el sur de nuestra isla, situada a la sombra de su montaña de 1.047 m que lleva su nombre y entre los profundos  Barrancos de Tejina  y   Erques, el cual nace en Bocas de Tauce  para morir en la playa de Erques.

 

         Tiene por compañeras de lugar a Vera de Erques y el caserío, hoy despoblado  de Las Fuentes, pertenecientes todos ellos al municipio Isorano y vecinos de Tijoco, ya éste en el municipio de Adeje.

 

         Tejina de Isora es rica, tiene fértiles tierras en donde existe jable, por lo que abundan las zonas destinadas a la agricultura, desde el colorado tomate, el vino suave y oloroso, las ricas y dulces papas, vigorosos frutos y exquisita miel de abeja.

 

         Su gente sencilla y amable caracterizada por su hospitalidad y entrega a sus vecinos y foráneos.

 

         Se cuenta, que hay casas en esta Tejina que fueron construidas con vino, con vino sus paredes y con vino se amasó la cal con que se revistieron los techos de sus habitaciones; por que hace 50 años, este pueblo agrícola y   ganadero no tenía agua.

 

Su carretera era un mal camino de herradura que serpenteaba entre abundantes barrancos y conducía al viajero desde Guía a Adeje pasando por parajes tan bellos como el de Acojeja y el Jaral, siendo nuestra Tejina punto de descanso para viajeros.

 

Tegina, Tegine o Tejina, son algunos de los nombres que con frecuencia encontramos en los documentos que se refieren a este lugar, la primera noticia que tenemos data de Febrero de 1504, cuando Alonso Fernández de Lugo concede tierra y agua en Adeje a Benítez, para hacer un ingenio de caña tirado por Bestias.

 

Tres años más tarde, en 1507, Fernando de Guanarteme recibe del Adelantado una fuente de agua que está en Tejina de Isora, con cuevas para los ganados.  Años posteriores tenemos también referencias sobre el camino de Tejina y el Barranco de Tejina.

 

Pero las noticias más completas las encontramos en los Protocolos de Rodrigo Fernández, escribano de Daute, donde el Herrero Pedrianes vende a Pedro Alfonso, maestro azucarero, todo el ganado ovejuno que tiene en el termino de Adeje, Abona y Tejina...  no sólo el ganado Bovino pastaba en Tejina sino también el cabrío.

 

Son estas algunas referencias históricas de nuestro pueblo.

 

El Maestre de Campo Don Fernando del Hoyo  Solórzano, Señor de la Villa de Santiago dice en un documento que ha fabricado en el Pago de Isora, donde llaman Texina, una Ermita a su costa de la vocación de Nuestra Señora del Rosario y del glorioso San José para que los vecinos de Tejina “... tengan el consuelo espiritual y cumplan con su deseo de oír misa...”  . 

 

En la actualidad, la Ermita de la Virgen del Rosario de Tejina de Isora, citada anteriormente, se conserva en muy buen estado, se ofician misas de festivos y difuntos, también y como cada mes de septiembre, se celebra la festividad del Rosario con gran solemnidad y concurrencia de público.

 

         El antiguo lugar de pastoreo que luego fuera cortijo de los señores del Hoyo, es hoy un rico moderno y laborioso pueblo del sur de la isla regado por aguas de galerías, que le han convertido en un vergel, donde se siembra y produce de todo.

 

        Nuestro pueblo se desarrolló entorno a la ermita, distribuyéndose los distintos pobladores entre los lomos de nuestro pueblo.  Con el paso del tiempo, el crecimiento del pueblo se observó principalmente en la zona baja conducido por el impulso dado por el paso de la carretera y el asentamiento de las personas que dejaban el caserío de Las Fuentes para situarse entre otros, en nuestro pueblo. Un ejemplo de este traslado es que la población de Las Fuentes ha ido descendiendo al mismo tiempo que crecía la población de Tejina, sucediendo que en 1950 existieran en Las Fuentes 107 habitantes, pasando en  1981 a  población cero.

 

         El pueblo de Tejina de Isora ha ido incrementando su población desde 1950, pasando en este año de 377 habitantes a 700 en el año 2000.  De igual forma sus vecinos han ido diversificando sus ocupaciones, destacando el fuerte auge que ha tenido el sector servicios en detrimento de la agricultura y ganadería.

 

         Pero Tejina siempre ha tenido a sus hijos, a pesar de que los Tejineros debían bajar a la costa, donde se encontraba el grueso de las plantaciones de tomates y plátanos para trabajar durante las safras, siempre regresaban a su pueblo.  Lo fácil era establecerse de forma continua en la costa, pero  los Tejineros no deseaban abandonar sus raíces y eso nos ha permitido llegar a nuestros días.

        

         Pero este deseo de seguir viviendo en Tejina hace que se iniciara la plantación de tomates destinados a la exportación en los alrededores de nuestro pueblo.  Esto hace que los Tejineros pasen todo el año en su pueblo sin la necesidad de acudir por caminos tortuosos a otras zonas donde sí existía trabajo.

 

Esta nueva situación nos conduce a la creación de la Cooperativa Agrícola Guía de Isora hace ya más de  50 años.  De estos inicios queda aún el recuerdo de cuando se trabajaba en los tomates para luego ir a la Cooperativa a empaquetar los mismos.  Pasó a ser  lo general, era la base de una economía que se dedicaba principalmente a la agricultura y un poco a la ganadería.  No se entendía, apenas unas décadas atrás, una casa de familia sin los huevos de sus gallinas, la leche de sus cabras, las papas cosechadas en su huertito o el vaso de vino, fruto todo esto del trabajo de los Tejineros, con el fin de aliviar en la medida de lo posible la frágil economía familiar.

 

         Esto es relativamente reciente, mucho antes, en tiempos de nuestros abuelos o tatarabuelos y hasta relativamente unas décadas atrás,  Tejina de Isora era un lugar donde la base de su alimentación, como en otros tantos lugares, era el GOFIO. Las plantaciones de trigo, cebada y otros cereales eran comunes, en la retina de nuestros más ancianos queda la imagen de nuestra montaña cubierta de un manto de oro.   De ese tiempo aún nos queda distintas ERAS o  el molino de Gofio que se encuentra en nuestro pueblo, un molino que sigue exportando al resto de canarias nuestro nombre a través de ese producto tan Canario.

         Pero hoy los Tejineros Isoranos seguimos afrontando los nuevos retos, hoy los jóvenes de ayer inculcan el deseo de mejora a los ancianos del mañana.  

         Tejina de Isora se ha ido forjando con el esfuerzo de los Tejineros,  nuestro pueblo se ha caracterizado por tener unos vecinos comprometidos con la distinta problemática surgida en toda su historia.  Nosotros los Tejineros sentimos la necesidad de luchar por un desarrollo integral de nuestro pueblo.

Y muestra de todo ello lo vemos materializado desde hace 20 años en la Asociación de Vecinos de Tejina de Isora.

 

Es necesario entender a esta asociación no simplemente como un grupo de vecinos, AVETI es la plasmación hoy en día de toda la historia de nuestro pueblo, AVETI representa al esfuerzo de superación, a la lucha por unos referentes históricos AVETI es hoy la continuación del ayer y el pasado del mañana.

 

 Nuestra historia nos enseña a seguir mejorando, los Tejineros no sabemos conformarnos, siempre hemos estado sobreponiéndonos a las dificultades.

 

Por ello, no será desacertado decir que solidaridad, lucha y trabajo es lo que nos une, no sólo a los Tejineros Isoranos sino también a nuestro hermanos los Tejineros del norte.

        

 

         Fuentes Documentales: